viernes, 12 de abril de 2019

EL DERBI EN LAS INSTITUCIONES. LA PARCELA DE HELIÓPOLIS



Entre el barrio de Heliópolis y la grada de preferencia del actual Benito Villamarín existe una parcela de 8.308 m2 de titularidad municipal, que ha sido objeto de negociación en diversos convenios urbanísticos entre el Real Betis Balompié SAD (RBBSAD) y el Ayuntamiento de Sevilla.


La primera referencia hacia esta parcela es el convenio de 22 de diciembre de 2003, rubricado por el entonces teniente de alcalde Emilio Carrillo Benito y Manuel Ruiz de Lopera por el que, en base al documento de Avance del Nuevo Plan General aprobado el 26 de diciembre de 2002, donde se recogía la “Ordenación Estratégica en el Estadio Ruíz de Lopera” que definiéndola como Área de Oportunidad, destacaba que “…su posición estratégica le otorga enormes posibilidades para desarrollar funciones terciarias lúdico-comerciales complementarias a la actividad deportiva predominante”. En este convenio se le reconoce a la parcela que ocupaba el Ruíz de Lopera 34.950 m2 y una edificabilidad de 49.700 m2. En el convenio se establece incorporar la parcela de propiedad municipal a la del RBBSAD, constituyendo una parcela única indivisible de 43.258 m2 de superficie y una edificabilidad total de 82,700 m2, es decir, le reconocía a la parcela en cuestión una edificabilidad de 30.000 m2. El aprovechamiento del subsuelo, de titularidad privada, no computaba en la edificabilidad si se destinaba a aparcamientos. Finalmente, el Ayuntamiento se comprometía a transmitir, por el procedimiento de permuta, la propiedad de la parcela de titularidad pública con una edificabilidad de 30.000 m2 solo en superficie a cambio de recibir del RBBSAD una construcción de 3.000 m2 para usos de interés público, en concreto el 10% de la edificabilidad de la parcela. La validez de este convenio se remitía a la aprobación definitiva del PGOU y al cumplimiento del proyecto de edificación de la parcela, además el RBBSAD podía denunciar unilateralmente el convenio sin derecho a contraprestación, si antes de la aprobación del PGOU (2006) optara por la terminación de la preferencia y la cubierta, quedando sin efecto los acuerdos de este convenio.


El 4 de julio de 2008, dos años después de la aprobación del PGOU, se reunían los mismos protagonistas para un nuevo convenio de adaptación del anterior, al Plan definitivamente aprobado, que implicaba una revisión al alza de los parámetros edificatorios. En relación con el “Edificio Heliópolis” (el llamado a edificarse en la parcela), se minoraría en 7.951,9 m2 que irían en beneficio del estadio para el 50% de la visera y la Torre Betis. La contraprestación del RBBSAD, por la transmisión de la parcela municipal, seguía siendo la edificación de 3.000 m2 para usos públicos. El convenio exigía la demolición y construcción de la nueva grada de Gol Sur, la Torre Betis y la demolición e inicio de la grada de Preferencia para el inicio del Edificio Heliópolis. Una serie de fases que determinarían la adquisición sucesiva de los aprovechamientos lucrativos previstos en el Plan General y que se han dilatado en el tiempo en gran medida por la judicialización del conflicto accionarial.

Con el avance de la terminación del estadio, se ha retomado el interés por llevar a cabo el convenio y realizar la permuta de la parcela municipal; un bien público con una edificabilidad de 30.000 m2, que pasaría al patrimonio bético a cambio de un edificio de 3.000 m2 para uso público en la parcela. Varias publicaciones han calificado el convenio como un “auténtico pelotazo urbanístico” de más de 70 millones de euros. Unas importantes plusvalías derivadas de la cesión de suelo público, que la legislación europea podría considerar contraria a derecho.


No hace demasiado tiempo, la Unión Europea ha declarado ilegales diversas ayudas, subvenciones o convenios urbanísticos de los que han resultado beneficiados clubes como el Real Madrid, Valencia, Hércules o Elche entre otros y que han supuesto la devolución de las ayudas o beneficios obtenidos a las administraciones públicas, por entender que esos acuerdos suponen una competencia desleal. Aquí tienes la sentencia que condenaba al Real Madrid por su convenio con el Ayuntamiento por infracción del artículo 108, apartado 3, del Tratado.


sábado, 6 de abril de 2019

JAQUE A NUTMEG


Mucho puede haber cambiado el panorama para Nutmeg Acquisition, esa sociedad creada hace poco más de un año en Delaware, propietaria de Sevillistas Unidos 2020, cuya única intención ha sido adquirir acciones del Sevilla Fútbol Club. Algo importante ha tenido que suceder para que si hace unos meses su apoderado pagaba alrededor de 1.500 euros por acción sevillista, ahora, nadie adquiera una acción ni siquiera por los 300 euros que se pagaban a principios de 2018.

Esos casi diez millones de euros que Blázquez, el apoderado, decía haberse gastado junto a otros socios en acciones del Sevilla, pueden no reportarle más peso que un exiguo siete u ocho por ciento, que sin la avenencia de los grandes accionistas nada supondrá.

Al parecer las condiciones presentadas a los grandes accionistas del Sevilla por la sociedad americana habrían sido poco menos que ridículas, lo que habría provocado que el posible acuerdo se hubiera ido al traste. ¿Qué esperaban de una sociedad como Nutmeg Acquisition, cuya característica principal es la falta de transparencia?

Tras detenerse la compra de las acciones, no es difícil imaginar el futuro de Sevillistas Unidos 2020 y esos veintidós de los que hablaba Castro, si los grandes paquetes accionariales le dan la espalda. Aislados en el accionariado sevillista y con el rechazo del sevillismo, solo les quedaría la salida de encontrar un inversor dispuesto a pagar los casi diez millones de euros que ellos dicen haber desembolsado por ese escueto siete por ciento, algo que sería ciertamente complicado. Mas fácil sería que recibieran una oferta de alguno de los grandes accionistas del Sevilla. Tal vez el único con solvencia económica para ello sea Carrión, pero a buen seguro la oferta sería muy a la baja, tal vez a 300 euros la acción, lo que hoy dicen que pueden ofrecer a los pocos que preguntan por una oferta por sus acciones. JAQUE MATE